Er chicuco con J.Luis Bustelo

 

1º Cómo y cuándo surge la afición por el mundillo del carnaval.

Desde que tengo uso de razón y recuerdos de eso, Serafín. Yo fui un niño más que corría detrás de los pasacalles y que se maravillaba oyendo cantar a las chirigotas, comparsas y coros por bares o calles. Más que una afición puntual de una época fue una tendencia constante por vivir las cosas de esta fiesta durante todo el año y de todos los años. Algo ya de la vida de uno ¿no?
 
2º Cuál fue tu primera agrupación

La primera agrupación en la que participé fue una comparsa llamada “Los Samaritanos”. Era de adultos y tenía yo 16 años. De mediana calidad respecto a las demás de aquel año. Yo iba de guitarra. Mi primera agrupación que escribí fue al año siguiente, una chirigota infantil para unos chiquillos del barrio que me lo pidieron“Al’Capone y sus matones”. Lo hice, me gustó y seguí cuando me apeteció, hasta no hace mucho.
 
3º De todas las que has sacado de cuál guarda el mejor recuerdo? y el peor?

Indudablemente, el mejor recuerdo de “Los Acuarela”, aunque haya habido otros muchos muy cercanos a este. ¿Mal recuerdo?. Bueno, no se trata en realidad de un mal recuerdo, sino de una malísima impresión: el trato recibido por parte de algunos… ¿fanáticos? (localizables todos) al yo despedirme con esta misma agrupación. Pero ese sabor agrio se borra rapidísimo al saber que dichos exaltados no son verdaderos devotos a esta fiesta, sino únicamente borreguitos de plumas muy concretas en la distancia (los menos de aquí) y demasiado dolidos porque alguien supere en resultado a sus divos. Ahora es muy intensa esa práctica ¿verdad?. Fui uno de esos privilegiados en los premios y en el trato cariñoso que me deparó un público muy agradecido. Pero recibí entonces, por esa misma razón, insultos de todos los colores en sus cuevas del “charloteo”, más que nunca, incluso con la venia de algún principal que titulaba al lugar con su propio nombre y nunca llamó al orden a sus fieles por los insultos hacia a mí y hacia otros muchos. Me descojono (con perdón) cuando oigo algunas letras que hablan sobre la falta de respeto en Internet). Incluso he recibido amenazas personales graves que ya salen de todo contexto carnavalesco. Y todo eso por sólo hacer una comparsa.
 
4º A lo largo del Carnaval, qué grupo te hubiese gustado que defendiera tu repertorio

Cualquier grupo. Me daba igual. Siempre, en la medida que pude, intenté ayudar a empezar a muchos que querían, amigos míos hoy. Gente que me aprecia mucho. Yo a ellos igual. Nos reuníamos personas que luego formaban un grupo. A los grupos hechos que te llaman no puedes escribirles, sólo les haces un trabajo encargado. Grupo ni grupo…!!!.

5º Sientes añoranza de los ensayos al llegar estas fechas.

Claro que sí. Lo echo de menos y en casa me entretengo haciendo cosas, aunque son sólo para mí. Por desahogarme. Tengo mi guitarra y siempre toco cosillas de Carnaval, hasta de los compañeros que han hecho cosas muy bonitas.
 
6º Después del rumor de tu posible vuelta al carnaval, esperabas la repercusión desmedida que hubo en algunos foros.

Bueno, Serafín, eso fue sólo un rumor del “deseo insano”. Yo hablo y nunca rumoreo. Lamentablemente, también fue un gran entretenimiento para esos habituales que en todo momento pululan por sus foritos de moda jurando saber de mucho sin saber absolutamente nada de nada ni de nadie. Están aburridos los pobres y disertan cansinamente entre ellos para demostrarse cuánto valen en su propio concurso idiota del anonimato. Algunos tocaron sobre mi honestidad y el sobre valor de mi palabra dada. Hoy callan como putos. Que se jodan, jejeje
 
7º Piensas que el sistema de elección del jurado es el más adecuado a tenor de la evolución que el concurso a dado con el paso del tiempo?

Lo de menos es el sistema de elección. Lo interesante está en quiénes forman un jurado al elegirse. Los jurados nunca planean en grupo si beneficiar o perjudicar a alguien como se suele pensar. Lo que sí ocurre es que existen algunos miembros con criterios y actitudes personales, individualmente, poco sanas e injustas y que un responsable principal, por miedo al descrédito de su misión, se resiste a solucionar tajantemente y de improviso ante la organización. Pero esas no son cosas denunciables por tratarse de talantes muy particulares, sí acaso reprochables a la persona, cara a cara, en cuanto a lo que afectan a quienes concursan en algo que debería ser de plena igualdad y no lo es en ocasiones por dichas actitudes. ¿Qué donde está el fallo principal de un jurado del COAC cuando se escoge?. Pues en su presidente. Este es un cargo al que se la ha dado un bombo como de ministro y muchos entran en él pensando en asentar su relevancia social o ciudadana. También, todo hay que decirlo, llegan “acojonaitos” y con mil precauciones ante las dificultades que puedan surgirles. Piensan en entrar para ya salir salvando el pellejo y triunfantes, machacando así la flexibilidad justa que debiera existir con los que participan y puedan cometen fallos. Y, si es por relevancia, la de la responsabilidad, única que ha de contar, prefiero antes de presidente a un hippie con dos cojones que a un trajeado oliendo a colonia cara pero to “cagao” de miedo y con pánico a equivocarse. Eso no vale un duro! Así de crudo y claro.
 
8º Crees que el publico se cree a pie juntillas el sistema de las puntuaciones.

No sé lo que pensará el público. Cada cual que considere lo que quiera. Yo si te diré que el sistema de puntuaciones es totalmente catastrófico y desordenado. Hasta el amigo Vera se haría la picha un lío en ese fregao, por mucho que crea llegar a acertar. Sistema acelerado, sin debate y sin posible corrección del error humano. Se puntúa a “carajo sacao”. Eso sí, muy formal y cumplidor con el reglamento y la norma interna. Si te cuento (he aquí el meollo) que, cuando fui jurado, en una primera reunión propuse, entre otras cosas, al conjunto considerar en su medida meritoria a aquellos autores (y repertorios) que se esfuerzan por hacer todas sus cosas originales, musicalmente (lo que viene siendo habitual en comparsas) y alguien (jurado de comparsas) me responde que de eso nada, que si a él le cantaban “la Parrala” en un popurrí y le gustaba, valía más que cualquier esfuerzo de nadie… ya me dirás qué sentido tiene creer o no en las puntuaciones físicas sobre papeles y sus sistemas y sus cuentos de ordenadores y secretismo. Pero ese no es un error premeditado de un jurado reunido al completo y en complot, como piensan. Yo lo he vivido y sufrido, por desgracia. Ese es un fallo aislado muy personal y de criterio de alguien específico que no percibe el valor del trabajo que cuesta querer dar lo mejor que se puede por parte de los autores que lo pretendan, sin desmerecer en nada al resto. Particularmente me sentí muy molesto, pero yo no puedo ni debo educar a nadie. Ya somos mayorcitos. Ni hay reajustes en los puntos porque eso es imposible. ¿Cómo va a haber reajustes si llegando al final del concurso ya está to el jurado peleao entre ellos mismos, coño!?. ¿Sabes cómo pasé aquella final?. Pues sólo acudía al palco a puntuar a las agrupaciones de las modalidades que me correspondían y punto. Al acabar cada una, salía pitando como los locos de allí. Porque eso era de locos.
 
9º Piensas que la proliferación de jurados paralelos en los medios de comunicación a veces condiciona el comportamiento del público con las agrupaciones e incluso del Jurado oficial

Esos jurados paralelos están llenos de fanáticos y seguidores mansos de plumas muy concretas o estilos particulares. Todos lo sabemos y yo los he visto a mi lado. Agggg…. De todas maneras, cada cual es libre de opinar lo que quiera. Lo gracioso es que todos se quejan cuando se ven mal colocados en sus pronósticos, hasta que un día alguien les coloca arribita y entonces… sopita, sopita. ¿O no?
 
10º Qué opinas del nuevo formato del concurso al eliminar el 2º pase de semifinales? y el pase de tres agrupaciones por modalidad?

A mí me da igual el sistema del concurso. Me resulta intrascendente. Lo que verdaderamente me preocupa es de qué es este concurso y qué se está valorando. ¿Qué estamos viendo y oyendo?. El número de días o fases no cuenta tanto para mí como el número de coplas que verdaderamente contengan un profundo aire y sentido de gaditanismo, sin insinuar, te aclaro, que eso implique cantarle a Cádiz en exclusividad, ni localismos obligados. Si te digo la verdad, me resulta irrisorio ya el empeño inacabable que impera por vender cantando últimamente revoluciones sociales trasnochadas, derribos de creencias ajenas, quemas de ideas contrarias, siempre tan pesados y en contra de marginaciones sufridas que no son tales ni tanto como aseguran serlo en sus coplas. Entonces, más bien lo achaco, debido a que soy de Cádiz y conozco al personal (los de Cádiz conocemos muy bien al personal, por eso algunos dan sus discursos fuera y así no les mandan al carajo) a protestas muy interesadas, demasiado puntuales y en base a resultados de concurso muy poco gratos. Si te fijas, Serafín, tiene una pinta gordísima de ser como aquello que hizo la Tita Cervera, defender a la arboleda universal pero sólo cuando tocaron los árboles de su calle. Antes, ¿el Amazonas deforestándose?, ¡eso ni existía!. Hay gaditanos que ya no suenan nada a gaditanos, vendiendo artificios propagandísticos de su bohemia y muchos que vienen de fuera ya suenan igualito que ellos. Ojo… ¡que no a gaditano!. De eso ni mijita!. ¿De qué es este concurso, Serafín?
 
11º Después de ser miembro del Jurado, en un año con algunas controversias, ¿quedaste satisfecho con tu labor? volverías a repetir, se te quedo alguna espina “clavá”?

Mi labor fue recta y honesta. Me tienen que matar!. Y no hay nadie de aquel jurado que tenga cojones de cuestionarlo en mi cara. No obstante no creo que se me volviese a ocurrir. De todas formas, si eso sucediese (Uy, uyyy… que va!), ya iría yo bien prevenido de quiénes me acompañarían o yo acompaño, para esquivar estar todo un concurso gritando, siendo el bronquista del palco y dando portazos al salir. Para mal de algunos di la nota en muchas ocasiones. Lo siento, me encanta la música me coja donde me coja.
 
12º ¿y en la función de critico de prensa?

Yo no hice de crítico. Sólo he comentado sobre agrupaciones y siempre intentando tratarlas con el cariño que merece su esfuerzo, a todas, salvo a algún borde que se equivocó de lugar. Recibí un trato excelente allí donde colaboré, inigualable. Al margen de esto, el resto de mi experiencia ahí fue decepcionante en cuanto a comprobar como en algunos medios (no todos) existe tanto fanatismo a favor de autores o grupos como en esos foros de opinión en Internet y de tan poco crédito en crítica sana y justa. Hay, por parte de algunos, un descarado propósito de convencer al público de qué sí debe ser correctamente valorado y qué no tanto, enmascarada con la supuesta imparcialidad que otorga un medio y que no es más que una gran mentira interesada por gustos muy particulares de aquel que escribe en él. Recuerdo (una anécdota) que, justo acabada la final, recién dichos los premios del año pasado, mientras yo iba recogiendo ya mis cosas, le comenté a alguien de otro medio, por su cara de satisfacción al vencer quien deseaba tan fervorosamente: “¿Estás contento ya?. Te lo has currado” (obvio el género). Su respuesta fue: “Pues sí, ¿Se me ha notado mucho?”. “No, que vaaaa… nada de nada”, respondí sonriendo con ironía. Tú, Serafín, fuiste testigo de aquello, picha. Todos sus comentarios y crónicas durante el concurso (me los leí completos, claro) fueron de perfección hacia su autor favorito, rozando la divinidad, lo cual puede ser legítimo, mientras que al resto les resaltaba el más mínimo fallo que agrandaba lo más posible y caprichosamente en un claro deseo de “puntuar” sobre las conciencias de los lectores, de paso a favor de su estrella. Ya no tan legítimo en la comparación. Y se marchó tan pancho, tan feliz. No volveré a hacer más eso. Me resulta desagradable tanto descaro al lado mío. Fue un imprevisto que suponía pero nunca imaginé en esa medida.

( esto puedo atestiguar que es tal como lo relata por que estuve presnte en la conversación)

Y, por ultimo, para cuándo el regreso?. Jejejeje

¿Cómo?. Yo ya terminé, Serafín. En Cádiz tenemos lo mejor, si lo queremos, respetamos y cuidamos entre nosotros. Este Carnaval. Y es únicamente nuestro, hecho para nosotros y para los demás que quieran vivirlo. Me conformo ahora con verlo así, como a mí me encanta, aunque proliferen ahora esos que son como los guiris que llegan a Pamplona, se compran un pañuelito rojo, se lo echan al cuello y ya son tan pamplonicas como los de allí en San Fermines. ¡Y a ver qué otro pamplonica se lo pone en duda, que hasta lo matan! Luego se piran con el colocón en to lo alto y hasta la próxima. Y es que los gaditanos nacemos donde queremos. Coño, hasta en Cádiz, Serafín… hasta en Cádiz! Porque lo dicen los guiris.

Uy, quillo… disculpa la charla. Es que, cuando me pongo me pongo.

Nada Luis un placer hablar contigo y no esperaba menos.