Mensajes ocultos

Dando las buenas noches nos presentamos
a este castizo público gaditano
venimos a ofrecerle nuestro folklore
y presentarle nuevas canciones.

Este año nos tocó de ser Bilbaínos
ya que el año anterior fuimos Los Guajiros
mas… todos estos tipos que represento
a un gaditano siempre llevan por dentro.


Estas dos cuartetas corresponden al comienzo de una letra de pasodoble de la chirigota “Los del Bocho”, original de Paco Alba y del año 1955, que obtuvo el 2º premio.

Ahora está de moda para algunos hablar muy insistentemente y entre ellos de los “mensajes en las letras”. Un tipo de contenido, al parecer subliminal y que, por justificar sus preferencias hacia algún autor al que siguen muy devotamente, al parecer transmiten mucho más de lo que expresan en un principio y nada al alcance de la generalidad. Del mismo modo se oyen expresiones del tipo “esta es una letra que te hace pensar” o “que no te deja indiferente”. Según esto, la sencillez y lo llano han dado paso ahora a lo sofisticado, convirtiendo la retórica de un sencillo poema popular cantado en todo un misterio, al cabo indescifrable y con tintes de jeroglífico literario. Casi hay que cultivarse para saber comprenderlo, tal como insinúan. Así, una frase en determinadas plumas y que cante por ejemplo “Abre la puerta, que la puerta esté abierta, porque si se cierra se abrirá una ventana para que veas la luna” se convierte en un tremendo enigma “pasodoblero” admirable para “forofos” y del que, en un principio, nadie interpreta absolutamente algo extraordinario, pero al que, precisamente por tales entresijos misteriosos y ocultos a su entender, se le ha de suponer que es la repera total. Cuentan que lleva un mensaje oculto. Claro está que depende mucho de quien escriba tales códigos secretos. ¿O no? Si lo dice un indigente de la calle no es más que un loco fatal de la chaveta. Otros no. Cosas como esas, para dichos iluminados del descifrado actual, son hasta denominadas a veces “escribir barroco” y con santificación a ello, como en un golpe de auténtico público “lumbreras” ante las coplas. Lo que faltaba, barroco en el Carnaval de Cádiz! Y me pregunto si estos entusiastas tenderían al sánscrito en un futuro para con las plumas a las que tributan tan extremado culto con glorificación. Desde luego hay que estar pirao!

Pues no. Estos pipolos que dicen todo eso no son más que un buen puñado de fanáticos en torno a divos, que saben muy poco del Carnaval de Cádiz y todavía menos de esas dos cuartetas de arriba. Bueno, la mayoría no saben ni cómo sigue. Siempre pueden investigar, claro, a la postre de este comentario. Cosa, por cierto, en la que nunca se molestaron. No van más atras de lo que la tele les enseñó un día. Grandes aficionados.

Esas dos cuartetas, como tantas del mismo autor, sí que llevan un mensaje clarísimo que destruye toda absurda teoría modernista que confunde a la evolución con lo extraño. Y no digo cuál porque sería tontería ¿no creéis? Sólo destacar que Cádiz está muy por medio de todo lo que habla. Y que quienes lo cantan presumen de ser lo que son y de dónde son, nada más empezar. Y seguía:

Me quisiera volver,
quisiera volver poeta.
Y poderle cantar
a esta tierra milenaria…

…..

Andrés Gálvez Cantero