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Mensajes ocultos Dando las buenas noches
nos presentamos Este año nos tocó
de ser Bilbaínos
Ahora está de moda para algunos hablar muy insistentemente y entre ellos de los mensajes en las letras. Un tipo de contenido, al parecer subliminal y que, por justificar sus preferencias hacia algún autor al que siguen muy devotamente, al parecer transmiten mucho más de lo que expresan en un principio y nada al alcance de la generalidad. Del mismo modo se oyen expresiones del tipo esta es una letra que te hace pensar o que no te deja indiferente. Según esto, la sencillez y lo llano han dado paso ahora a lo sofisticado, convirtiendo la retórica de un sencillo poema popular cantado en todo un misterio, al cabo indescifrable y con tintes de jeroglífico literario. Casi hay que cultivarse para saber comprenderlo, tal como insinúan. Así, una frase en determinadas plumas y que cante por ejemplo Abre la puerta, que la puerta esté abierta, porque si se cierra se abrirá una ventana para que veas la luna se convierte en un tremendo enigma pasodoblero admirable para forofos y del que, en un principio, nadie interpreta absolutamente algo extraordinario, pero al que, precisamente por tales entresijos misteriosos y ocultos a su entender, se le ha de suponer que es la repera total. Cuentan que lleva un mensaje oculto. Claro está que depende mucho de quien escriba tales códigos secretos. ¿O no? Si lo dice un indigente de la calle no es más que un loco fatal de la chaveta. Otros no. Cosas como esas, para dichos iluminados del descifrado actual, son hasta denominadas a veces escribir barroco y con santificación a ello, como en un golpe de auténtico público lumbreras ante las coplas. Lo que faltaba, barroco en el Carnaval de Cádiz! Y me pregunto si estos entusiastas tenderían al sánscrito en un futuro para con las plumas a las que tributan tan extremado culto con glorificación. Desde luego hay que estar pirao! Pues no. Estos pipolos que dicen todo eso no son más que un buen puñado de fanáticos en torno a divos, que saben muy poco del Carnaval de Cádiz y todavía menos de esas dos cuartetas de arriba. Bueno, la mayoría no saben ni cómo sigue. Siempre pueden investigar, claro, a la postre de este comentario. Cosa, por cierto, en la que nunca se molestaron. No van más atras de lo que la tele les enseñó un día. Grandes aficionados. Esas dos cuartetas, como tantas del mismo autor, sí que llevan un mensaje clarísimo que destruye toda absurda teoría modernista que confunde a la evolución con lo extraño. Y no digo cuál porque sería tontería ¿no creéis? Sólo destacar que Cádiz está muy por medio de todo lo que habla. Y que quienes lo cantan presumen de ser lo que son y de dónde son, nada más empezar. Y seguía: Me quisiera volver, .. Andrés Gálvez Cantero |